"El dinero jamás tuvo manos; por eso necesita destruir las del hombre para gobernarlo."
Nació brillante entre las manos puras,
como promesa cálida y sagrada,
pero el deseo abrió su dentellada
y convirtió la luz en sepulturas.
El oro fue creciendo lentamente
hasta pudrir el pulso de la vida;
ya no hubo alma limpia ni salida
donde reinó su brillo indiferente.
Las manos, antes símbolo de abrigo,
aprendieron el peso de la avaricia,
y el hombre abandonó su propio trigo,
mientras afloraba en su alma la codicia
Entonces el amor perdió justicia,
y cada moneda trazó el camino,
dejando al corazón sin una caricia,
condenado para siempre en el olvido.
El hambre levantó templos vacíos,
donde los dioses llevan traje oscuro;
allí se vende el débil al más duro
por unas sombras hechas de rocíos.
Y así el dinero, déspota tirano,
consume lentamente la conciencia;
pues donde mueren el alma y la decencia,
el oro desata en el hombre lo inhumano.
Por León Vechhio
Tamaño : Lienzo de Tela Vertical 1.70 mts alto x 1.20 mts ancho, en bruto (sin marco);
Técnica: Pintura al Óleo;
Estado: Vendido
Código: LV-2011-001;
Año de Creación : 2011;
Autor: Lucian Verona.