"No fue la guerra quien venció a Sancho… fue el peso infinito de la lealtad."
Con un sol devorando el horizonte,
cabalgaba el Quijote de la vida,
con la mirada ardiente y encendida
persiguiendo imposibles en el monte.
Sancho yacía exhausto sobre el suelo,
derrotado por años de esperanza,
por seguir con amor aquella danza
de sueños imposibles contra el cielo.
No hubo espada más cruel ni más hiriente
que el deber de seguir eternamente
a quien nació persiguiendo la locura.
Y Edmundo, caballero silencioso,
alzaba aún su lanza hacia lo hermoso
sin mirar el dolor de la aventura.
Las aves dibujaban despedidas
sobre aquel rojo incendio del ocaso,
mientras el tiempo detenía el paso
para llorar las almas abatidas.
No era muerte… era amor inquebrantable,
era un pacto sellado con la vida,
la lealtad lentamente consumida
por seguir un ideal inalcanzable.
Era Sancho cayendo por cariño,
por caminar detrás de un imposible,
de un Quijote feroz e incorruptible,
quien jamás renunció a su desatino.
Por León Vechhio
Tamaño : Lienzo Horizontal de Tela Vertical 0.90 mts alto x 1.20 mts ancho, en bruto (sin marco);
Técnica: Pintura al Óleo;
Estado: En Colección Privada
Código: LV-2015-001;
Año de Creación : 2015;
Autor: Lucian Verona.