“La vastedad del universo jamás cabrá jamás dentro del cerebro humano… pero el hombre jamás dejará de intentarlo.”
Millones de galaxias y silencios
ardían detrás de negras estructuras,
como estrellas buscando las fisuras
de antiguos y diminutos pensamientos.
Cada cuadrante parecía prisión,
un fragmento del cosmos detenido,
como un océano inmenso y contenido
dentro de una imposible dimensión.
No eran líneas… eran las barreras
que la mente levanta temerosa
para encerrar eternidades enteras.
Y el infinito, criatura luminosa,
golpeaba contra formas pasajeras
como un dios atrapado entre la losa.
Los colores corrían como ríos,
desbordando la lógica y el tiempo,
mientras el negro, vasto firmamento,
devoraba universos y vacíos.
Era el hombre intentando comprender
lo eterno, lo absoluto y lo imposible,
sin aceptar que resulta inconcebible
que el infinito pueda obedecer.
Porque el cosmos no cabe en la memoria,
ni la eternidad duerme en la razón;
hay demasiada luz en la creación
para vivir cautiva de la historia.
Por León Vechhio
Tamaño : Tríptico en Lienzo Vertical de Tela Vertical 1.60 mts alto x 0.90 mts ancho, en bruto (sin marco);
Técnica: Pintura Acrílica;
Estado: Vendido
Código: LV-2024-002;
Año de Creación : 2024;
Autor: Lucian Verona.